
Dime tu dime tu si esto es lo que quieres tu?
Que hiciste hoy
cual fue tu error...
L. Se va en menos de una semana, y yo estoy viva.
La pasión de una despedida renació como una mariposa y no se que esperarme, no le tengo miedo al futuro incierto, le temo a esa caja que oculto en mi pieza, llena de aquella chica que se suicidó hace años y que vuelve cada vez que pienso en volarme las emociones de un disparo, o de una dosis.
L... no me dice que no, me da mas fiesta, me da calor y después me quita todo, y se cierra, destroza su pieza y hace trizas los recuerdos mas cercanos a el que guardo en mi memoria, y me vuelvo un caracol, cada vez mas vuelta hacia adentro, cada vez mas escondida y frágil a la vez.
Pero el sabe lo que hace, porque sabe bien cuanto espero un milagro, el milagro de que el ultimo paso que de, lo de junto a mí.
Me pregunta tantas cosas que no se si responder, y me gusta.
Me va a dejar sola y ya me están rondando con flores, chocolates, caricias, invitaciones y abrazos, pero yo solo pienso en el, cada vez que me abrazan recuerdo su aroma y lo imagino en frente de mi, no hay día en que su nombre no pase por mi mente, y me acuerdo de aquel momento bello y exquisito, y las mariposas revolotean dentro de mí, pero rápidamente son destruidas por los ácidos.
Recuerdo haberme subido al taxi, sin saber quien era, ni a donde iba, nunca acaba acá, en la puerta de su casa, cada adiós es un volveré.
Y otra noche la casa cruje y nos besamos y nos dormimos abrazados.

Yo se que quizás el cumplirá su sueño dejando este lugar, yo se que el va a brillar, porque lo conozco y se como es, se que lo puede lograr todo. Pero cuando este solo los primeros días me vas a extrañar, no vas a tener quien te observe en silencio, quien te acaricie tus cabellos, quien te bese con cuidado tu cuello controlando tu respiración, quien te diga que si, o que no cuando mas quieres, no me tendrás para abrazarte fuerte y gritarte no te vayas, alguien que te diga que no entiende nada porque en realidad lo entiende todo muy bien, alguien que te extrañe, y no quiero decírtelo, porque así no dejarás de irte, y podre seguir extrañándote. Y no habrán más fiestas sin vomitar después que te vayas, no habrán mas trasnoches en tus brazos, y espero que no te duela el día que yo, y solamente yo, este en otros brazos, besando otros labios, acariciando a otro que no eres tú... Porque se que yo cuando sepa de otra que no soy yo, me desmoronaré y vendrá alguien a reconstruirme y ya no seré tu construcción jamás.
Y no se si el destino vuelva a juntarnos después de varios años, y se cumpla su capricho de hacernos caer otra vez, o doblar los recuerdos en formas de mariposas y hecharlos a volar.
Te quiero destruir de amor la ultima noche.
Te quiero masacrar en verdades.
Te quiero hacer morir con mis besos.

Voy a hacerte sufrir con mi cara de nada, en aquel momento donde tu ya no eres tu...
otra vez.
Voy a llenar de sed toda tu emoción, pero esta vez, no la calmaré.
Yo te dije, mi amor y mi odio por ti son directamente proporcionales.
Hubiera sido solo amor, pero te encargaste de hacerme llorar sin necesidad.
Cariño, nadie llora lágrimas ajenas.
Yo lloré las mías.